pexels-tim-mossholder-1722196

¿Por qué nos gusta ir juntas al baño?

Si alguna vez has estado con alguna amiga en un evento social, ya sea una fiesta, un concierto o un restaurante, es probable que hayas visto a un grupo de mujeres ir juntas al baño. ¿Por qué lo hacemos? ¿Es realmente necesario? ¿O es solo una excusa para conversar?

Para responder esto, vamos a tener que retroceder “un poco” en el tiempo.

 

Lamentablemente, en la época medieval, las mujeres estaban en una posición inferior a la de los hombres. Se les consideraba inferiores intelectualmente, físicamente y moralmente. Como resultado, las mujeres eran objeto de muchas restricciones, incluída la restricción de ir al baño solas…

 

La ropa holgada que usaban las mujeres en ese momento hacía que fuera difícil para ellas ir al baño solas. Los vestidos largos y las faldas amplias dificultaban el acceso a la zona genital. Además, las mujeres a menudo llevaban ropa interior pesada, que también dificultaba ir al baño.

Por estas razones, era común que las mujeres fueran acompañadas por otras mujeres al baño. La criada de una mujer, o una amiga o familiar, la acompañaba para ayudarla a ponerse y quitarse la ropa, y para proporcionarle apoyo moral.

 

En el siglo XX, las mujeres comenzaron a usar ropa más ajustada, lo que les hizo más fácil ir al baño solas. Sin embargo, la práctica de ir juntas al baño se mantuvo. Esto se debe a que el baño se había convertido en un lugar especial para las mujeres, un lugar donde podían ser ellas mismas y conectarse con otras mujeres.

 

El baño se convirtió en un lugar privado donde las mujeres pueden relajarse y ser ellas mismas; donde pueden hablar de cosas que no podrían discutir en público, donde pueden sentirse seguras y protegidas.

 

Por supuesto, no todas las mujeres van juntas al baño en la actualidad. Algunas mujeres prefieren ir solas, ya sea por privacidad o por comodidad. Sin embargo, para muchas mujeres, el baño es un lugar especial donde pueden conectarse con otras mujeres y formar lazos de amistad.


Es curioso la cantidad de comportamientos que mantenemos a lo largo de los años sin cuestionarnos de dónde vienen.

 

Cuando me enteré de porque íbamos juntas al baño para mí cobró todo mucho sentido. Si bien actualmente no voy siempre con una amiga cuando estoy eventos sociales, sí que sin darme cuenta cuando quiero decirle algo a una amiga apartada de los demás le he preguntado ¿me acompañas al baño?. No recuerdo que ninguna amiga se haya negado a acompañarme… y que alguien se haya preguntado por qué van juntas al baño porque ante la vista de todos “es normal”.


Y tú, ¿por qué vas al baño con tus amigas?

Share this post

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on print
Share on email